lunes, 10 de junio de 2019

Los vídeos del viaje a Sicilia


Página web de MAGISTO donde se alojan los vídeos de SICILIA.


En nuestro Álbum de MAGISTO hay siete vídeos que he hecho del viaje a Sicilia y los podéis ver pindachnado en este enlace de MAGISTO.

domingo, 6 de diciembre de 2015

La peor erupción del Etna en 20 años (03-12-2015)

Foto de la última erupción del volcán Etna el pasado 3 de diciembre, una de las más importantes habidas en los últimos veinte años según los expertos
(Foto: Marco Restivo| Barcroft media. Hipertextual.com)
El pasado jueves, 3 de diciembre, se produjo la peor erupción del volcán Etna que se haya conocido en los últimos veinte años y después de la última erupción que se produjo hace dos años (2014)

Según informa el periódico "La Voz de Galicia",  el volcán Etna "ha registrado una de la erupciones más intensas de las últimas dos décadas en uno de sus cráteres. Del volcán, el más alto de Europa en activo, se ha desprendido una impresionante columna de humo de siete kilómetros de altura durante la jornada de este viernes y, según declaró el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología italiano, «continúa la actividad".

A continuación os pongo uno de los vídeos colgados en internet (Youtube) sobre ésta última erupción del Etna que, según las noticias, afortunadamente no ha causado ningún daño material ni personal.




viernes, 31 de julio de 2015

Hornacinas barrocas sicilianas

Hornacina en una calle de Ragusa Ibla.
" Se llama hornacina y nicho al hueco coronado por un arco semicircular abierto en la superficie de un muro, para colocar en él una imagen votiva, urna o estatua.1 Se puede encontrar en el exterior y el interior de los edificios y partiendo de una función religiosa ha ido evolucionando a un uso ornamental. La hornacina lleva generalmente en la parte superior una pechina (concha abovedada) que también se llama venera cuando presenta la forma de una concha marina. "(WIKIPEDIA)

En nuestros paseos por Ragusa, Módica Agrigento, Siracusa o Catania hemos podido contemplar estos diminutos altares en cualquier rincón de cualquier calle. Vienen a ser la manifestación religiosa más peculiar de los creyentes sicilianos que va desde el más de los humildes agujeros en la pared con la figura de una virgen o estampa dentro, hasta originales diseños barrocos elaborados con primor.


Hornacina en una calle de Ragusa Ibla.

Hornacina en una calle de Ragusa Alta.

Hornacina en una calle de Ragusa Alta.

Hornacina en una calle de Ragusa Alta.

Hornacina en una calle de Ragusa Ibla.

Hornacina en una calle de Catania.

Hornacina en una calle de Módica.

Hornacina en una calle de Ragusa Ibla.

Hornacina en una calle de Ragusa Ibla.
 Los entendidos en Arte distinguen entre:

Arcosolio, término arquitectónico utilizado para definir un espacio sepulcral cubierto por un arco, en un principio eran sepulcros destinados a mártires y santos; en épocas posteriores estos espacios también fueron dedicados a sepultura de nobles o del “alto clero”, por ejemplo "El Doncel de Siguenza".

Hornacina, término que se refiere al hueco en forma semicircular abierto en un paramento mural para ubicar en él una urna o estatua. Pueden ubicarse tanto en el exterior de los edificios como en su interior. Su función es principalmente decorativa; las esculturas que se colocan responden a personalidades relevantes, tanto eclesiásticas, santos o de la nobleza y monarquías.

jueves, 23 de julio de 2015

24/07 Inolvidable excursión al Monte Etna


Un alto en la carretera desde Nicolosi al Refugio Sapienza para hacernos una selfie de los cuatro con el Monte Etna al fondo, aunque hay que imaginárselo un poco entre las nubes.

"Un enorme gato casero, que ronronea tranquilo y despierta de vez en cuando",
Leonardo Sciascia (1921-1989) refiriéndose al Etna.

El Monte Etna es fundamental en la naturaleza y en los paisajes sicilianos. El Etna, o Mongibello, 3.342 m. de altitud, es un volcán relativamente reciente que emergió hace dos millones de años y del que se conocen frecuentes erupciones. Es el volcán activo más grande de Europa. De sus erupciones las más devastadoras fueron las de 1381 y 1669 en la que la lava llegó hasta la misma ciudad de Catania, de la que dista tan solo 35 km. Las más recientes tuvieron lugar en 2001 y 2002 que provocaron daños importantes en el Refugio Sapienza y destruyeron el Funivia. La lava de estas erupciones se quedó a tan solo 4 km. del pueblo Nicolosi.

Paloma, Elena y Mónica en la estación del Funivia junto al  Refugio Sapienza, en el Monte Etna.
Tarjeta "FUNIVIA ETNA" que sube
hasta una cota de 2.500 m.

Hoy es viernes, último día completo en Sicilia ya que mañana, sábado, volvemos a Madrid. Queremos despedirnos de esta maravillosa isla con una de las excursiones que más ilusión nos hacía la del Monte Etna. Nos hemos levantado temprano y llevamos algo de ropa de abrigo pues dicen que es conveniente para cuando estemos arriba del todo. Salimos por la vía del Norte y emprendemos dirección a Nicolosi con destino Refugio Sapienza. En algún punto del trayecto perdemos la orientación y preguntamos a un conductor que, muy amablemente, nos dice que le sigamos y nos deja perfectamente encaminados, nuevamente hacia Nicolosi. En el trayecto hacemos una parada para hacernos unas fotos con el volcán al fondo pero lo rodea mucha neblina y apenas se aprecia su silueta.

Siguiendo por esta carretera empezamos a ascender nada más pasar Nicolosi y el paisaje empieza a cambiar. Del verde pasamos al terroso y luego al gris ceniciento conforme nos acercamos al refugio. Se empiezan a ver las lenguas de lava que se han quedado a poca distancia de Nicolosi. En la cota de los 1.923 m. se halla el refugio Sapienza, un enorme edificio tipo tirolés junto al que se encuentra otro más pequeño que pertenece al Funivia, el funicular que nos subirá hasta los 2.900 m.

Ticket de la excursión en todoterrenos Unimg Mercedes-Benz
hasta la zona de los cráteres autorizadas (2.900 m).
Cuando llegamos al Refugio Sapienza  buscamos el parking y dejamos el coche en el primer sitio que vemos libre que es casi todo pues apenas ha llegado gente ya que son las 8 de la mañana. Nos tomamos un café antes de subir en el Funivia. Compramos las entradas que valen 61 euros por persona, el precio incluye el Funivia, traslado en jeep hasta la cota más alta permitida (2.900 m.) y el guía que nos llevará al grupo a dar un paseo por las laderas de los cráteres.

Por fin montamos los 4 en una cabina del funicular y empieza nuestra ascensión al Etna.  Menos mal que el tiempo ahí arriba no es muy malo, basta con una simple "chupa", pero tampoco es el ideal para sacar buenas fotos ya que el cielo está algo nublado. Elena aguanta bien el paseo por el borde de los cráteres, aunque vamos un poco a nuestro aire disfrutando del paseo, las vistas y haciéndonos muchas fotos con el vapor de las fumarolas de fondo.

Los cuatro en el Monte Etna a 2.900 m. de altitud.
Bordeando el gran cráter del que surgen constantemente vaporosas fumarolas.
Cuando llega la hora de volver nos percatamos de lo corta que se nos ha hecho la excursión, pero la experiencia es muy positiva e inolvidable. Montamos en los jeeps, tomamos el Funivia y decidimos comer algo en las mismas instalaciones del Refugio Sapienza, salpicadas de restaurantes y tiendas de recuerdos del Etna. Compramos apenas algún imán ya que nuestro mejor recuerdo está en nuestra cabeza y en unas piedrecillas volcánicas que hemos cogido allí arriba. Todo para la "cajita" de Sicilia. Dada la hora que es decidimos tomarnos unas pizzas junto con otros grupos que han llegado a este mediodía para subir. Ahora sí que está llena la Estación, tanto que, cuando llegamos al coche lo encontramos encajonado entre cuatro enormes autobuses de turismo y no podemos salir. Volvemos al Restaurante y hablamos con lo que creemos que son guías que, muy amablemente, avisan a los conductores de los autobuses que están comiendo en el piso de arriba. En un momento nos abren paso y podemos emprender nuestro regreso a Catania.

Paloma, Mónica y Elena paseando por las laderas de los cráteres del Etna.
Una niña escribe su nombre juntando piedras en una de las laderas del Etna.

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 TODAS LAS FOTOS DEL ETNA



23/07 Catania, su pasado romano y los jardines de Villa Bellini (II)

Paloma y Elena en las gradas altas del Teatro Romano de Catania (s. I-II d.C.)
Al fondo podemos ver la pasarela que cruza el foso de agua que rodea el escenario.



Foto aérea del Teatro Romano de Catania de 1930.


La verdad es que, al estar todo muy concentrado en el corazón histórico, la visita de los monumentos más importantes de Catania nos cundió mucho en esta mañana de jueves 22 de julio. Cuando abandonamos la plaza del  Duomo por Vitorio Emanuelle seguimos la señalización que indicaba el Teatro Romano y Odeón y nos llevamos una sorpresa cuando empezamos a subir una empinada cuesta y tras una enorme valla se veían las obras de mantenimiento de lo que parecía unos viejos muros de ladrillo rojo. Luego sabríamos que aquello era la entrada al Odeón, situado entre la via Teatro Greco y la via Sant’Agostino. Decidimos rodearlo hasta que regresamos nuevamente a Via Vittorio Emmanuel y enseguida dimos con una rústica entrada de un edificio donde se leía en un letrero"Teatro Romano y Odeón". Y es que ya lo decían las guías de viaje, que, al estar rodeado de edificios y palacios, era difícil ver esta construcción desde fuera. Nos sorprendió su interior pues no te imaginas que allí dentro pudieras encontrarte algo parecido al Coliseo de Roma, o al Teatro de Mérida. Anduvimos por pasillos, subimos por las escaleras a las galerías de las gradas superiores y después salimos por fin al exterior que ofrecía una perspectiva fantástica de todo el conjunto.

Entrada al Teatro Romano de Catania en la Via Vittorio Emmanuele 260.

El Teatro Romano de Catania fue construido entre los siglos I y II de nuestra era sobre otro anterior del siglo VI a.C. en la época griega de la isla. Tenía una capacidad para 7.000 espectadores. Destaca un foso, que todavía tiene un agua cristalina, delante del escenario. El teatro se construyó con roca lávica del Etna. Conserva la casi totalidad de la cávea con sus tres corredores de acceso. En cuanto al Odeón tenemos que decir que solo lo vimos por fuera, cuando rodeamos el edificio. Se trata de un recinto más pequeño que el teatro y se utilizaba para hacer las representaciones musicales y recitales de retórica.

Exterior del Odeón con las obras de restauración que se están llevando a cabo en la actualidad.
Elena y Paloma rodeando por fuera el Teatro Romano de Catania por la parte de las gradas superiores. Al fondo sobresale el edificio del Odeon que era un recinto cubierto con capacidad para 1300 espectadores.
Elena en el atrio por el que se pasa a los corredores que dan acceso a la cávea del Teatro Romano de Catania.
Elena y Paloma en uno de los corredores, del Teatro romano de Catania, desde el que se accede a las gradas.
Paloma y Juan Carlos en uno de los corredores semicirculares
que rodean el graderío del Teatro Romano de Catania.

Romántica foto de Juan Carlos y Paloma en la zona del escenario del Teatro Romano de Catania, con la cávea al fondo.
Elena en el Teatro Romano de Catania.
Plano del conjunto arqueológico del Teatro romano y Odeón (Catania)
Cuando cogimos nuevamente el autobús para volver al apartamento pasamos por este recinto de ruinas arqueológicas en el que se encuentra algunos restos del Anfiteatro romano construido en el siglo II d.C., también de piedra lávica, mármol y ladrillo.  Al fondo está la iglesia de San Biagio, también llamada de Santa Agata alla Fornace, que recibe este nombre (horno) por encontrarse aquí el horno romano donde se cree fue martirizada la santa.

Elena en la Piazza Roma con la entrada a los jardines de la Villa Bellini, al fondo.

Los jardines de la Villa Bellini

Muy cerca de donde estaba nuestro apartamento se encuentra este parque público que fuimos a ver por la tarde Elena y yo al día siguiente, cuando volvimos de nuestra excursión al Etna. Creados en honor a su hijo predilecto, el compositor de la ópera "Norma", los jardines constituyen el más importante parque público de Catania. Fueron diseñados en el siglo XIX por el pintor Giuseppe Sciuti (1834-1911), cuya pintura nos recuerda mucho a la del pintor Alma Tadema. Los jardines de Villa Bellini se encuentran en el corazón de una lujosa zona residencial de Catania que abarca hasta casi donde estaba nuestro apartamento. Nosotros nos alojamos en Via Mario Rapisardi, llamada así en honor al insigne poeta y escritor Mario Rapisardi que, precisamente, tenía un busto en los propios jardines. La Via Mario Rapisardi es una de las calles que se encuentra en esta noble zona catanesa donde también pudimos ver algunos palacetes decimonónicos, unos reformados y otros derruidos o en claro abandono. En nuestro paseo por este bonito parque público vimos a abuelos con niños y otros viandantes que hacían deporte.

Elena en los jardines de Villa Bellini junto al busto en honor a Pietro Platania (1828-1907), célebre compositor nacido en Catania y considerado por Verdi y Rossini como el maestro del contrapunto.
Selfie de Elena y Juan Carlos en la Piazza Roma de Catania, con la estatua ecuestre en honor a
Vittorio Emanuele II (1820-1878), último rey de Cerdeña y el primer rey de Italia.

Villino Cali (1903), uno de los palacetes de estilo neoclásico de Via Mario Rapisardi.

Próximo capítulo: 24/07 Inolvidable excursión al Monte Etna

SICILIA

"Nadie permanece indiferente ante Sicilia. Tras el primer contacto, inoculado el virus, Sicilia no dejará que el resto de nuestra vida dejemos de interesarnos por ella"
Miguel Reyero, autor del libro "Sicilia".